En cuanto a los mitos sobre el tratamiento destacaremos:
Mito: "Hay una cura para el VIH/ SIDA".
Realidad: Actualmente, no hay cura para el virus VIH y en consecuencia tampoco la hay para la enfermedad de SIDA provocada por este mismo. Sin embargo, a nivel mundial se está investigando para poder encontrar una.
Mito: "Los nuevos medicamentos contra el VIH son tan poderosos que no hay problema si los dejas de tomar por un tiempo (tomar un “descanso de medicación”).
Realidad:Hay pacientes que sienten la tentación de dejar de tomar sus medicamentos contra el VIH por un corto tiempo porque notan una mejoría, porque le causan efectos secundarios, o quieren tener un descanso de la medicación que le hace recordar cada día que viven con el VIH. Sin embargo, estudios han demostrado que interrumpir su tratamiento o tomar unas 'vacaciones de medicamentos' es perjudicial para el pronóstico del paciente. Interrumpir los medicamentos contra el VIH puede darle la oportunidad al virus para que se multiplique y por lo tanto que su carga viral aumente. También puede darle la oportunidad al virus para que desarrolle resistencia a los medicamentos contra el VIH y dejen de ser eficaces y por último, puede causar que el número de células CD4 disminuya y su sistema inmunitario se debilite más.
En resumen, se ha demostrado por medio de estudios que seguir tomando la medicación contra el VIH, tal y como le ha pautado su doctor, es la manera correcta de mantenerse saludable por más tiempo.
En cuanto a los mitos sobre los métodos de detección de VIH:
Mito: "La prueba de SIDA no es confiable".
La realidad: La "prueba de SIDA" es una prueba de VIH que mide los antígenos del VIH (partículas de proteína viral) y anticuerpos de VIH, es decir, proteínas que el organismo y produce en respuesta a la infección. Cuando existe una carga viral el sistema inmunológico producirá anticuerpos contra el VIH. Las pruebas del VIH de combinación antígeno-anticuerpo (también llamadas pruebas de 4.ª generación) pueden detectar el VIH con un 99 al 100% de precisión.
En la mayoría de los casos se usan las denominadas técnicas inmunoenzimáticas (EIA, ELISA) en una muestra de sangre. En caso de que el resultado sea positivo, con la misma muestra de sangre extraída se realiza una técnica más específica para confirmar el resultado, siendo el Western Blot el método más empleado.
El VIH también puede determinarse por métodos directos que incluyen el cultivo vírico, la determinación del antígeno p24 en plasma o suero y la demostración de genoma vírico mediante técnicas de biología molecular (PCR).
Existen también pruebas rápidas, muy útiles en situaciones que requieren un resultado inmediato. Las pruebas rápidas emplean generalmente una pequeña muestra de sangre, que se obtiene de un dedo mediante un pinchazo con una lanceta, o saliva. Estas pruebas se denominan así porque el tiempo, desde la extracción de la muestra hasta la obtención del resultado, es menor que con otras técnicas. Su característica fundamental es que el resultado puede obtenerse en menos de 30 minutos.
No es necesario realizarlas en un laboratorio porque son de fácil realización, al no precisar aparataje, y de interpretación subjetiva (la lectura no está automatizada). Un resultado positivo a estas pruebas SI requiere una confirmación posterior de laboratorio. Un resultado negativo no requiere confirmación, aunque puede ser necesario repetir la prueba más adelante.
El mito: "Las pruebas de carga viral no dicen nada sobre la salud de una persona".
Realidad: La carga viral mide la cantidad de VIH en la sangre de una persona. Un resultado positivo significa que se han detectado anticuerpos contra el VIH, y que por tanto la persona se ha infectado con el virus. Es importante que la persona diagnosticada sea valorada cuanto antes por el médico para que le informe de los pasos a seguir. El tratamiento antirretroviral mejora la calidad de vida porque evita complicaciones, y retrasa la progresión de la enfermedad.
Informarse acerca de la infección por el VIH le ayudará a cuidarse de la mejor manera posible, protegerse de reinfecciones y evitar la transmisión a otras personas.
En cuanto a los mitos sobre la trasmisión del VIH (son los más frecuentes):
Mito: "Los heterosexuales no contraen VIH".
Realidad: Gran parte de las personas que viven con VIH en todo el mundo son heterosexuales. Los hombres transmiten el VIH a las mujeres, y las mujeres lo transmiten a los hombres. El riesgo no se relaciona con la orientación de las personas. Cualquier persona que tenga relaciones sexuales sin protección (relaciones sexuales son personas infectadas sin usar métodos de tratamiento para su prevención o métodos de barrera como los condones) o comparta agujas o equipo de inyección (diabetes, drogas inyectadas, tatuajes, hormonas, etc.) con alguien, se pone en riesgo de contraer VIH.
Más información en:
https://www.thewellproject.org/hiv-information/mitos-sobre-el-vih , https://www.sanidad.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/prevencion/pruebaVIH/home.htm
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