Los mitos son narraciones falsas que en ocasiones se perciben como reales, convirtiéndose así en prejuicios. A continuación se describirán una serie de mitos y por qué estos no son así realmente:
La sexualidad es algo natural y no es necesario hablar de ella:
Es correcto que la sexualidad es algo natural en la conducta del ser humano, pero no por ello se debe dejar de hablar de ello, ya que una correcta comunicación sexual previene conductas de violencia u ofensivas, además de ayudar a entender mejor su funcionalidad.
Los hombres sienten más deseo sexual que las mujeres:
El deseo sexual varía de una persona a otra (independientemente de si se es hombre o mujer), puesto que todos tenemos testosterona y estrógenos en cantidades variables. Además, esta falsa creencia está muy ligada a lo que se ha estado pensando durante años en torno a los roles de género, y es que: los hombres siempre están dispuestos para el sexo y “por su naturaleza” es normal que tiendan a ser más promiscuos, mientras que está mal visto que las mujeres muestren este tipo de conductas.
El tamaño del pene importa:
El tamaño del pene no es relevante para el placer sexual. Esto se debe a que la sensibilidad de la vagina (o el ano) no se encuentran en puntos muy profundos (en la vagina, por ejemplo, la zona con mayor sensibilidad se encuentra en el tercio más exterior). A pesar de ser así, hay personas que se siguen fijando en el tamaño del pene, esto es, no porque cause más placer, sino porque causa mayor excitación su apariencia. Realmente las sensaciones sólo cambian cuando el pene es demasiado grande (ya que puede producir dolor) o demasiado pequeño (inferior a 8 cm cuando se encuentra erecto).
El sexo anal está relacionado con la orientación homosexual:
El desconocimiento de la estimulación anal provoca miedo a que sea dolorosa principalmente. Es frecuente entre numerosos chicos cisgénero y heterosexuales tener curiosidad por experimentar la estimulación de la zona anal realizándosela a una mujer, al mismo tiempo que experimentan rechazo ante la idea de recibir ellos esa misma estimulación por la presencia de creencias homófobas.
El sexo durante la menstruación es antihigiénico:
Tener contacto con la sangre menstrual mientras se mantienen relaciones sexuales no es fruto de infecciones. El cuerpo femenino puede estar más sensible durante este periodo, por lo que si se usan medidas de prevención habituales es totalmente seguro. Además, hay mujeres que sienten más deseo y placer durante esos días.
Sin penetración no hay relación sexual:
Hay una gran diferencia entre relación sexual y coito (aunque en ocasiones se pueden usar indistintamente), esta diferencia se basa en que el coito se refiere expresamente a penetración, mientras que una relación sexual es más que eso. Una relación sexual va más allá del coito y engloba diferentes estímulos como caricias o besos.
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